Luego de lo sucedido ayer, mucha gente se pregunta: ahora dónde están los CD? Qué harán y de comerán si ya no beben "la teta del gobierno"?
Les respondo como Marlene Edith Castillo Pimentel de Rangel:
Yo ingresé a Cambio Democrático en Agosto del 2007, no lo hice buscando un puesto político, ni mucho menos buscando un beneficio personal. Lo hice porque sus ideales, eran y son con los que más me identificaba.
Cada día que llevo inscrita, he crecido como persona, he aprendido con el hablar con tanta gente de diferentes clases sociales, he participado de diferentes actividades en las que mi recompensa ha sido ver esa sonrisa en la cara del necesitado.
Pero esto me lleva a decirles lo siguiente, para mi... era MUCHO más FÁCIL que no ganara José Domingo Arias.
¿Por qué?
- Por que podía dedicarle tiempo a mi familia y amigos.
- Por que al no ganar, no iba a sentir la responsabilidad de ayudar a crear un mejor gobierno que el anterior (ya que tenia que ser un gobierno impecable).
- Por que al fin podria dedicarle ese tiempo a las pocas materias que me faltan para culminar mj carrera y optar por otra carrera más.
- Por que podré ayudar a mi esposo en su empresa y ayudarla a crecer.
- Por que podré dedicarme el tiempo necesario para bajar de peso y poder chequearme todas mis enfermedades.
- Por que al fin tendré el tiempo para seguir un tratamiento de infertilidad sin interrupciones.
- Por que tendré la oportunidad de estar del lado de la oposición (que es lo más fácil del mundo) y ser fiscalizadora de lo bueno, lo malo y lo feo que haga el nuevo gobierno.
Y aún me quedan muchas más razones, pero ustedes se preguntarán: ¿Entonces, por qué apoyabas a José Domingo Arias?
Fácil: Para mí parecer, José Domingo era el mejor candidato. Es una persona conciliadora, amable, se preocupa por la gente y tiene una trayectoria IMPECABLE! El Plan Panamá Más de JDA tenia las mejores propuestas.
Doy gracias a Dios por darme la oportunidad de pasar por todo lo que he vivido; por darme una nueva familia: Cambio Democrático y Generación Más Cambios; y por bendecir a mi Pais con una democracia, la cual es envidia de otros paises de la región.
Felicidades a los ganadores y espero que podamos ser tan tolerantes como lo exigimos.
Monday, May 5, 2014
Thursday, February 27, 2014
una madre sin bebé
Sé que es tan repetitivo y hasta debe ser cansón para ustedes escucharme hablar o escribir sobre el ser madre, la fertilidad o lo mucho que anhelo tener un bebé.
Cuando tuve la dicha de quedar embarazada, tenia el temor de no ser una buena madre, hacer alguna cagada o que mis hijos me odiaran. Pero con el pasar del tiempo he llegado a la siguiente conclusión: Soy una Madre sin un bebé!
Analicemos qué hace una mamá:
1. Da su vida por sus hijos: aunque no los tenga, estuve a punto de perder mi vida con mi embarazo, y con todo y que perdi a mi bebé, siento que lo amé más que nadie. En este punto también quiero señalar que los tratamientos de fertilidad a los que me tengo que someter 24/7 debilitan mi cuerpo y causan que mis otras enfermedades vuelvan a surgir; pero no me importa... es un sacrificio que desde ya hago por mis futuros hijos.
2. Gastan cada centavo en sus hijos: lo que gano mensual (que en realidad es un buuuen salario) no alcanza ni para la mitad de lo que gasto en un mes de tratamiento... y llevo así más de un año. Aquí hago una pausa para señalar que me da tristeza que los tratamientos de fertilidad no sean cubiertos por los seguros privados, ni tan solo un porcentaje de ellos... aquellos que estamos en tratamientos de fertilidad no lo hacemos xq nos da la gana, ni por pasar el tiempo, lo hacemos xq en verdad queremos un bebé con todo nuestro corazón, y no lo vamos a dejar tirado en una cuneta o pasando hambre.
3. Educan con amor: Sí, xq aunque a mi me entraban a correazos cuando me portaba mal, siento que mi madre me educó con amor. Yo tengo a mis sujetos de prueba (sobrinos y los hijos de amigos y familiares), y con ellos practico como si fuesen mis propios hijos. Si debo regañar xq hicieron algo mal, les muestro en qué fallaron, lo que eso causa y les digo cómo deben corregirlo. El momento "más tedioso" con los niños es la hora de la comida; pero cuando me toca darle de comer a mis sobrinos, por ejemplo, de verdad que comen, no lloran ni se portan mal... mi truco? llego a un deal con ellos (los hace sentirse que son grandes y les tengo confianza), pero sin perder el respeto de que YO soy el adulto.
Podria seguir enumerando las cosas que hoy en día hago, los dolores por los que atraviesa mi cuerpo y que debo ocultar bajo una sonrisa y positivismo frente a mi esposo, las veces en las que mi vida ha estado en riesgo, los milagros que debo hacer para que mis jefes entiendan mis enfermedades y aún así siga trabajando con ellos... miro al pasado y al recordar que dudaba de mis cualidades de madre, me digo a mi misma: lo eres! Sólo te falta el bebé...
Cuando tuve la dicha de quedar embarazada, tenia el temor de no ser una buena madre, hacer alguna cagada o que mis hijos me odiaran. Pero con el pasar del tiempo he llegado a la siguiente conclusión: Soy una Madre sin un bebé!
Analicemos qué hace una mamá:
1. Da su vida por sus hijos: aunque no los tenga, estuve a punto de perder mi vida con mi embarazo, y con todo y que perdi a mi bebé, siento que lo amé más que nadie. En este punto también quiero señalar que los tratamientos de fertilidad a los que me tengo que someter 24/7 debilitan mi cuerpo y causan que mis otras enfermedades vuelvan a surgir; pero no me importa... es un sacrificio que desde ya hago por mis futuros hijos.
2. Gastan cada centavo en sus hijos: lo que gano mensual (que en realidad es un buuuen salario) no alcanza ni para la mitad de lo que gasto en un mes de tratamiento... y llevo así más de un año. Aquí hago una pausa para señalar que me da tristeza que los tratamientos de fertilidad no sean cubiertos por los seguros privados, ni tan solo un porcentaje de ellos... aquellos que estamos en tratamientos de fertilidad no lo hacemos xq nos da la gana, ni por pasar el tiempo, lo hacemos xq en verdad queremos un bebé con todo nuestro corazón, y no lo vamos a dejar tirado en una cuneta o pasando hambre.
3. Educan con amor: Sí, xq aunque a mi me entraban a correazos cuando me portaba mal, siento que mi madre me educó con amor. Yo tengo a mis sujetos de prueba (sobrinos y los hijos de amigos y familiares), y con ellos practico como si fuesen mis propios hijos. Si debo regañar xq hicieron algo mal, les muestro en qué fallaron, lo que eso causa y les digo cómo deben corregirlo. El momento "más tedioso" con los niños es la hora de la comida; pero cuando me toca darle de comer a mis sobrinos, por ejemplo, de verdad que comen, no lloran ni se portan mal... mi truco? llego a un deal con ellos (los hace sentirse que son grandes y les tengo confianza), pero sin perder el respeto de que YO soy el adulto.
Podria seguir enumerando las cosas que hoy en día hago, los dolores por los que atraviesa mi cuerpo y que debo ocultar bajo una sonrisa y positivismo frente a mi esposo, las veces en las que mi vida ha estado en riesgo, los milagros que debo hacer para que mis jefes entiendan mis enfermedades y aún así siga trabajando con ellos... miro al pasado y al recordar que dudaba de mis cualidades de madre, me digo a mi misma: lo eres! Sólo te falta el bebé...
Monday, May 27, 2013
Mi historia de terror!
Me sugirieron que escribiera
la historia de cómo perdí a mi bebé el año pasado. No lo había hecho, quizás
por dolor, ya que recordar todo lo que pasé aún tiene efectos en mí.
Como la mayoría de los que
me leen saben, yo estuve en tratamiento de fertilidad para poder ser mamá (algo
que anhelo como toda mi alma), y para dicho tratamiento, fui a la clínica IVI
Panamá (están frente a ASSA de Calle 50), ya que antes me había consultado con
ellos y según su amplia experiencia en España, nos decían que eran los mejores.
Luego de casi tres meses de
tratamiento, quedé embarazada. Como tenía que llevar un calendario con todas
mis fechas, me enteré muy temprano del embarazo, por lo que acudimos
inmediatamente a cita con el ginecólogo, el Dr. Saúl Barrera. En esa primera
cita me mandaron unas pastillas de hormonas, diferentes a las que ya estaba
tomando, por sólo 15 días.
A dos días de acabar esas
pastillas, tuvimos cita de nuevo con el ginecólogo. En esa consulta pudimos
escuchar los latidos del bebé, y fue tan real. Para nosotros, que aún no
creíamos en que pudimos quedar embarazados, fue tan lindo. De allí ya estábamos
más emocionados aún con nuestro bebé.
En esa consulta el doctor me
dice que ya puedo suspender las hormonas, porque ya mi cuerpo debe crearlas.
Haciendo un poco de historia, les recuerdo que yo tengo ovarios poliquísticos y
por ende, problemas al crear hormonas. Luego, nos pone cita para un mes después
(10 de diciembre de 2012)
De aquí en adelante les
hablaré con fechas y días exactos, ya que todo pasó tan rápido y recuerdo cada
día como si fuese hoy.
Una semana antes de la cita,
el jueves 6 de diciembre, yo me percato que comencé a sangrar, por lo que procedía a llamar al teléfono de
emergencia de la clínica y me respondieron que fuera urgente para allá.
Estando allá nos atiende
otra doctora, me hace el ultrasonido y me comienza a dar mala espina. Le
pregunto por los latidos del bebé; ya que la vez anterior se veían y escuchaban
súper claritos y esta vez no se veía ni escuchaba nada; ella me responde que estaban muy débiles y por
esa razón no se escuchaban. Primera mentira.
Después de revisarme, me
manda a inyectarme hormonas porque supuestamente el embarazo “se estaba
deteniendo y el bebé no se estaba desarrollando como debía”. Por ello me mandó
3 inyecciones de hormonas (una jueves, otra sábado y la última el lunes).
El viernes 7 comienzo a ver
señales de que ya me estaba infectando (tenía brotes que estaban llenos de “pus”,
5 en la cara, uno en la espalda y otro en el brazo). A esto no le di la tan
importancia que debía.
El sábado 8, siguiendo con
el tratamiento, me inyecto las hormonas. Y
comienzan las fiebres altas en las noches.
El lunes 10, vamos a la
consulta con el ginecólogo. Éste procede a hacerme el ultrasonido e identifica
que “el bebé se ve como de 6 semanas,
una semana menor con respecto al jueves 6”. A todo esto, yo debería tener casi
12 semanas.
Como consejo del doctor está
en que me hiciera un examen de hormonas ese lunes y otro el miércoles y así
determinar si el embarazo estaba detenido. Todo esto, teniendo él ya las
evidencias de que ya el bebé no estaba vivo y que yo me estaba infectando cada
día más.
El miércoles en la tarde
recibí la llamada del doctor, en la que me daba la noticia oficial de que el
embarazo se había detenido. Luego de decirme eso, me comenzó a hablar de los
costos y la pre-autorización del seguro, que demoraban entre 24 y 48 horas,
para que luego me hicieran el procedimiento.
Obvio que yo, entre mi
dolor, no entendía lo inhumano que estaba siendo el doctor conmigo.
El jueves 13 de diciembre, en compañía de
una gran amiga, voy a urgencias del San Fernando y en menos de 10 minutos ya
tenía puesta venoclisis y habían llamado al Ginecólogo de urgencias a que fuera
a atenderme.
Allí, por primera vez, me
sentí en buenas manos. El Doctor siempre se mostró molesto por cómo me trataron
e impresionado por los brotes de infección que ya estaba manifestando. Me
tuvieron que inyectar penicilina por precaución.
Agradezco a July, Z y Rada,
que estuvieron los 3 ese día a mi lado, sacándome una sonrisa y demostrándome
que los amigos no sólo están en las buenas.
Ni los brotes de la cara, ni
mucho menos la operación, me dolían tanto como el corazón que tenía destrozado.
Como consejo a todas
aquellas mujeres que están en la misma situación que yo: Pregunten siempre cada
cosa de su embarazo, cuestionen a sus ginecólogos y de ser necesarios busquen
segundas y terceras opiniones. No pasen por la tortura que yo pasé.
Tuesday, November 20, 2012
Una nueva vida...
Hace 19 días me
enteré de la mejor noticia que nadie me pudiese dar, estar embarazada. Aunque
mi bebé en esta etapa está llegando al tamaño de una uva, ya lo amo con todas
mis ganas y me ha cambiado la vida, enormemente!
Quienes me leen
saben las pruebas que he tenido que pasar para llegar hasta este momento, los
días de llanto e incluso sin esperanzas… Pero gracias a todas esas personas que
me seguían impulsando a seguir, hoy mi anhelo de ser madre se está materializando.
Ya pasó lo
esperado, salir embarazada. Pero, ¿qué sigue después?
Esta pregunta aún
no tiene respuesta exacta, ya hemos asistido a 2 citas médicas y aún tenemos
mil preguntas sin responder. ¿Qué es bueno? ¿Qué es malo? ¿Es niño? ¿Es niña?
¿Saldrá sano? Y aunque el doctor hace lo mejor por responder mis inquietudes,
nunca va a ser lo suficiente.
Pero dejando a un
lado la etapa del embarazo, hoy estaba ya convenciéndome un poco más de la
realidad y recordaba la película de Katherine Heigl y Josh Duhamel, “Bajo el mismo techo”. La película trata de una pareja de esposos que fallece en un
accidente, dejando a una bebé de meses al cuidado de los padrinos.
Esto me hizo pensar que desde ya debo prever ¿qué pasará con
mi bebé en caso de que Reinaldo y yo le llegásemos a faltar? ¿Quién se hará
cargo? ¿A quién le debo confiar mi bebé? Y aunque muchos lo vean prematuro, es
algo a lo que todo padre le debe prestar atención desde el momento en que se
entera.
El tener que pensar que debemos escribir un testamento me da
“cosita”, pero deja un poco de tranquilidad al saber que aún pudiéndome pasar cualquier
cosa, mi hijo(a) estará bien cuidado.
Este tema le ha dado más realismo a mi embarazo y lo que
está por venir, pero el saber que lo estamos afrontando con tranquilidad,
serenidad y seguros de lo que hacemos, me deja una sensación de que Reinaldo y
yo seremos buenos padres.
Hay muchas aplicaciones, blog’s, libros y páginas web que
enseñan a aprender del proceso y los cambios, pero hay algo que allí no dice: “AMA
a tu familia en todo momento”. Recuerda: que aunque ahora el bebé juega el
papel principal en tu vida, no debes descuidar a tu esposo/pareja e ir
cultivando ese amor FAMILIAR a diario.
Aquí les dejo, como yo las llamo, las fotitos de mi bebé!
Semana 5
La bolsita aún estaba chiquitita
Semana 7
Ya le escuchamos hasta los latidos al bebé!
Thursday, September 20, 2012
Mi primera vez en el Rommel...
Fue un lindo
martes en la ciudad de Panamá, en el que la mayoría de los habitantes lucían
una prenda color rojo… por las calles se sentía la emoción.
Llegadas las 3:40
p.m. suena el teléfono en mi escritorio, la recepcionista me informa que mi
esposo ha llegado, salgo y bajo junto con él al Mall para buscar esos sweters
rojos que de sólo verlos se hincha mi pecho al recordar lo que para un país
significa.
Llegamos a la
primera tienda y justo el primero que agarramos le entallaba perfecto a
Reinaldo y por desgracia no había ninguno que me quedara; la misma suerte corrí
en las siguientes tiendas a las que corrí en busca de aquel artículo.
Al final quede comprando
un t-shirt color rojo, simple, sin nada impreso; y un pantaloncito corto. Subí
nuevamente a mi oficina para buscar mis pertenencias mientras Reinaldo, como
siempre, buscaba algo de comer.
Como faltaba poco
para la hora de salida de mi esposo, armamos un plan. Yo lo dejaría en la
oficina y esperaría cerca a que él saliera para inmediatamente agarrar rumbo al
estadio. Por qué incluyo esto en mi historia? Porque justo cuando Reinaldo se
baja de mi auto, aparece una molestosa luz en el tablero del vehículo, y desde
ya sabía que Murphy quería estropear mis planes. Sí señoras y señores, me
estaba quedando sin gasolina.
Sin importarme
esto, me fui a dar vueltas mientras mi esposo salía, en ese trayecto logré
cambiarme de vestuario y ponerme lo que había comprado hacía unos minutos.
Tengo un gran record cambiándome la ropa mientras manejo.
Cuando Rey por
fin salió y lo recogí eran las 5:12 p.m. y ya se veía que el tranque iba a ser
violento. Siendo aún ilusos pusimos el waze para tener una idea de lo que íbamos
a tardar en llegar y para mi asombro salía que antes de las 6:00 p.m.
llegábamos a los alrededores del estadio.
En las calles se
sentía bastante la emoción, el corredor sur estaba llenísimo, pero los carros
avanzaban despacio. Cuando salimos a las áreas de Chanis, el tráfico era más
denso, pero aún así circulábamos… Aunque
ya no importaba tener que esperar un poco más, si estábamos cerca de nuestro
destino.
Estacionamos el
carro donde nos indicó un niño de unos 10 años, que quería ganarse unos cuantos
dólares ayudando a la gente a conseguir estacionamientos. Por cosas del
destino, este era uno afuera de la Iglesia San Judas Tadeo, y justo cuando nos
bajamos iba entrando alguien a ella y se le podía escuchar lo furioso que
estaba contra nosotros.
Desde que pisamos
los terrenos fuera del Rommel Fernández se veía la emoción… Todo era ROJO! Mucha
seguridad en el área fue algo que me gustó. Pedimos que nos indicaran por dónde
debíamos entrar y en el camino nos topamos con conocidos.
En mi caso, como
íbamos con un grupo grande, que incluía una banda independiente, fue bastante
complicada la organización de dónde nos sentamos y quién falta y demás.
Ya instalados,
hubo un incidente con un gorila, porque eso era: un gorila. Un simio que sólo
por simular fortaleza, pero sin nada en el cerebro, creía que nos podía
intimidar. Quién era este gorila? Un seguridad del “Vicepresidente” que tenía
esa área reservada para él y no quería que nadie ni oliera cerca de allí. Qué
feo fue eso.
Desde que la
banda independiente llegó, no dejé de saltar y gritar cual loca desquiciada
queriendo así darle buenas vibras a mi país. Mientras, bebía mi par de vasos de
cervezas, como dice el panameño: “para entrar en ambiente”.
Los 11
protagonistas salieron a la cancha y se veía en ellos la emoción. Sí, digo 11,
porque sólo cuento a los de mi país, no a los intrusos que llegaron desde
Canadá.
Fue una lluvia de
emociones lo que sentí al escuchar las notas de mi Himno Nacional sonar en
aquel estadio. Con la mano en mi pecho me sentí orgullosa de nacer en Panamá. Y
justo cuando me emocionaba cantando, me pausaron.
Luego del pitazo
inicial, todo fue emoción, gritos y pintas iban, pintas venían… Yo he estado en
lugares con gente revoltosa, pero eso era algo sin igual… Miles de personas con
las mismas ganas de ver a su equipo golear!
Me descuidé un
momento de y de repente la gente gritaba más fuerte, cuando miro a la portería
contraria… GOOOOLLLLLLLL!!! Y un baño de cervezas me cae encima! Decir que todo
eso era una locura es quedarme corta.
Luego de la
celebración, continúa el juego y cerca de otra jugada de gol, se va la luz… Se
detiene el juego, pero sigue corriendo el tiempo y así también mientras pasaba
cada minuto, pasábamos más pena a nivel internacional. El problema fue un bajón
a nivel de todos los alrededores del estadio, sí, Electra Noreste y Unión
Fenosa troleando el juego.
Después de un
tiempo me comencé a marear y decidí sentarme (estuve hasta ese momento de pie,
toda la distancia)… Luego de agarrar fuerzas volví a pararme y justo cuando le
decía a Reinaldo que al minuto 60 nos fuéramos, cayó el 2do GOL!
Más de 20 mil
personas en el estadio saltaron y celebraron y Blas Pérez fue el causante de
tal hazaña… Luego me enteré que el gol fue dedicado a su papá, quien falleció
hace meses.
Ya después de ese
gol, sólo pude aguantar unos minutos más y nos fuimos… Aún permanecían agentes
de policía en todos lados, custodiando que todo, preservando nuestra seguridad.
Está de más decir
que en las próximas ocasiones en las que juegue la Selección de Panamá en el
Rommel Fernández, estaré allí… gritando y aplaudiéndolos, como los campeones que los considero.
Wednesday, August 22, 2012
Con piedras en el camino
Hace tiempo necesitaba sentarme a escribir, más que por quienes me leen, para sacar lo que llevo dentro y callo a diario.
Ya va casi un mes de la desaparición física de mi suegro y ha sido un mes en que las lágrimas son el pan nuestro de cada día.
No es que no queramos aceptar la muerte, sino que no logramos comprender ¿Por qué? ¡Aún tenía mucho por vivir! y otras frases y preguntas más.
Es la segunda vez en la que vi a Reinaldo llorar hasta la última lágrima (la 1ra fue causada por mi), y cada vez que veía una lágrima salir de sus ojos, mi corazón se partía en un pedazo más.
Pero, qué es lo que más me duele? Sencillo, no haberle cumplido su más preciado deseo... Ser abuelo. Y es un duro golpe para mí, porque es lo que sufro a diario. En este momento, mientras escribo, siento náuseas... Si no supiera todas las vainas que tengo, estaría contenta por que eso es un indicio de embarazo, sin embargo, como sé todo lo que sufro, estoy consciente de que es un efecto secundario debido a las pastillas que estoy tomando.
Y cada vez que menciono que tengo náuseas, sale algún imbécil a decirme: "Wao, estás preñada?" y tengo que informarlo de lo que sufro y lo imposible que puede ser eso en estos momentos, para que no vuelva a cometer la misma cagada en otra ocasión.
Hoy, sentada en mi escritorio, me repito: Déjalo en manos de Dios, Marlene... Déjalo en manos de Dios.
Por cada chiquilla que queda embarazada con sólo un estornudo, hay una Marlene más, batallando para lograr lo que más anhela.
No la hemos tenido fácil desde que Rey y yo nos casamos, hemos recibido golpe tras golpe... Sin embargo, los estamos afrontando juntos, como matrimonio, por que sabemos que hay quienes se alegrarían de vernos caer y eso nos da más fuerzas de seguir hacia adelante sin importar lo que los demás quieran.
Poder sonreír pese a todas las cosas que nos han pasado, es lo mejor que podemos hacer.
Ya va casi un mes de la desaparición física de mi suegro y ha sido un mes en que las lágrimas son el pan nuestro de cada día.
No es que no queramos aceptar la muerte, sino que no logramos comprender ¿Por qué? ¡Aún tenía mucho por vivir! y otras frases y preguntas más.
Es la segunda vez en la que vi a Reinaldo llorar hasta la última lágrima (la 1ra fue causada por mi), y cada vez que veía una lágrima salir de sus ojos, mi corazón se partía en un pedazo más.
Pero, qué es lo que más me duele? Sencillo, no haberle cumplido su más preciado deseo... Ser abuelo. Y es un duro golpe para mí, porque es lo que sufro a diario. En este momento, mientras escribo, siento náuseas... Si no supiera todas las vainas que tengo, estaría contenta por que eso es un indicio de embarazo, sin embargo, como sé todo lo que sufro, estoy consciente de que es un efecto secundario debido a las pastillas que estoy tomando.
Y cada vez que menciono que tengo náuseas, sale algún imbécil a decirme: "Wao, estás preñada?" y tengo que informarlo de lo que sufro y lo imposible que puede ser eso en estos momentos, para que no vuelva a cometer la misma cagada en otra ocasión.
Hoy, sentada en mi escritorio, me repito: Déjalo en manos de Dios, Marlene... Déjalo en manos de Dios.
Por cada chiquilla que queda embarazada con sólo un estornudo, hay una Marlene más, batallando para lograr lo que más anhela.
No la hemos tenido fácil desde que Rey y yo nos casamos, hemos recibido golpe tras golpe... Sin embargo, los estamos afrontando juntos, como matrimonio, por que sabemos que hay quienes se alegrarían de vernos caer y eso nos da más fuerzas de seguir hacia adelante sin importar lo que los demás quieran.
Poder sonreír pese a todas las cosas que nos han pasado, es lo mejor que podemos hacer.
Tuesday, July 3, 2012
Cuando la vida golpea, Sonríe!
Mientras lleno mis oídos de música corta venas, me siento a escribir, cosas que me han estado pasando de un tiempo hacia acá.
Qué les inicio contando? La pérdida de un familiar, que aunque tenía años de no verlo, me afectó, incluso mucho más fuerte de lo que esperaba, ya que fue un tío que hizo el rol de padre en muchas ocasiones en mi vida de pequeña, y al cual hoy día recuerdo como un ser maravilloso.
Pocos minutos después de haber recibido esa noticia, me entero de otro golpe fuerte, mi suegro ingresa de urgencia al hospital. Lleva meses enfermo (sufre de diabetes), y recuerdo que desde la boda él estuvo varias semanas entrando y saliendo del hospital.
El problema aquí es que mi suegro vive en Aguadulce, y sólo podemos ir los fines de semana a cuidarlo y darle ese cariño de familia que tanto necesita. Y aparte de eso, está un problema mucho mayor, él aún no es abuelo.
Allí el golpe me llega directo al corazón, llevo tanto tiempo queriendo salir embarazada (tema del q ya he hablado antes), y aún no lo consigo. Y sé que él se entristece por esa razón... también sé que le alegraría tanto la noticia, a la par de que le daría fuerzas para luchar contra esa enfermedad tan devastadora.
Qué más no quisiera yo el poder estar gestando una criaturita en estos momentos... Sueño con poder vestir a mis hijos, jugar con ellos, consentirlos... Pero esos sueños se ven frustrados por detallitos de salud que me lo impiden.
A partir de mañana Reinaldo y yo iremos a una clínica de fertilidad, haremos lo que esté en nuestras manos para poder hacer nuestro sueño realidad y poder así darle ese rayito de esperanza a mi suegro.
Con todas estas cosas he aprendido varias lecciones:
1. Cuando no sientas fuerzas para seguir hacia adelante, la familia siempre estará allí para ti, como un cargador, que te llena de energías.
2. Ninguna persona se va por completo de este mundo, siempre quedan los recuerdos, para mantenerlos cerca de nuestros corazones.
3. Incluso cuando más problemas tengas, SONRIE! No prives al mundo de tu sonrisa, ya que aunque llores por dentro, por fuera alumbras al universo!
4. Nada es imposible... Pero si no luchas por lo que quieres, se te hará eterno el camino!
Aún sigo soñando, y lo haré hasta sentir esas pataditas dentro de mi vientre, porque sé que algún día las sentiré...
Qué les inicio contando? La pérdida de un familiar, que aunque tenía años de no verlo, me afectó, incluso mucho más fuerte de lo que esperaba, ya que fue un tío que hizo el rol de padre en muchas ocasiones en mi vida de pequeña, y al cual hoy día recuerdo como un ser maravilloso.
Pocos minutos después de haber recibido esa noticia, me entero de otro golpe fuerte, mi suegro ingresa de urgencia al hospital. Lleva meses enfermo (sufre de diabetes), y recuerdo que desde la boda él estuvo varias semanas entrando y saliendo del hospital.
El problema aquí es que mi suegro vive en Aguadulce, y sólo podemos ir los fines de semana a cuidarlo y darle ese cariño de familia que tanto necesita. Y aparte de eso, está un problema mucho mayor, él aún no es abuelo.
Allí el golpe me llega directo al corazón, llevo tanto tiempo queriendo salir embarazada (tema del q ya he hablado antes), y aún no lo consigo. Y sé que él se entristece por esa razón... también sé que le alegraría tanto la noticia, a la par de que le daría fuerzas para luchar contra esa enfermedad tan devastadora.
Qué más no quisiera yo el poder estar gestando una criaturita en estos momentos... Sueño con poder vestir a mis hijos, jugar con ellos, consentirlos... Pero esos sueños se ven frustrados por detallitos de salud que me lo impiden.
A partir de mañana Reinaldo y yo iremos a una clínica de fertilidad, haremos lo que esté en nuestras manos para poder hacer nuestro sueño realidad y poder así darle ese rayito de esperanza a mi suegro.
Con todas estas cosas he aprendido varias lecciones:
1. Cuando no sientas fuerzas para seguir hacia adelante, la familia siempre estará allí para ti, como un cargador, que te llena de energías.
2. Ninguna persona se va por completo de este mundo, siempre quedan los recuerdos, para mantenerlos cerca de nuestros corazones.
3. Incluso cuando más problemas tengas, SONRIE! No prives al mundo de tu sonrisa, ya que aunque llores por dentro, por fuera alumbras al universo!
4. Nada es imposible... Pero si no luchas por lo que quieres, se te hará eterno el camino!
Aún sigo soñando, y lo haré hasta sentir esas pataditas dentro de mi vientre, porque sé que algún día las sentiré...
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