Hace tiempo necesitaba sentarme a escribir, más que por quienes me leen, para sacar lo que llevo dentro y callo a diario.
Ya va casi un mes de la desaparición física de mi suegro y ha sido un mes en que las lágrimas son el pan nuestro de cada día.
No es que no queramos aceptar la muerte, sino que no logramos comprender ¿Por qué? ¡Aún tenía mucho por vivir! y otras frases y preguntas más.
Es la segunda vez en la que vi a Reinaldo llorar hasta la última lágrima (la 1ra fue causada por mi), y cada vez que veía una lágrima salir de sus ojos, mi corazón se partía en un pedazo más.
Pero, qué es lo que más me duele? Sencillo, no haberle cumplido su más preciado deseo... Ser abuelo. Y es un duro golpe para mí, porque es lo que sufro a diario. En este momento, mientras escribo, siento náuseas... Si no supiera todas las vainas que tengo, estaría contenta por que eso es un indicio de embarazo, sin embargo, como sé todo lo que sufro, estoy consciente de que es un efecto secundario debido a las pastillas que estoy tomando.
Y cada vez que menciono que tengo náuseas, sale algún imbécil a decirme: "Wao, estás preñada?" y tengo que informarlo de lo que sufro y lo imposible que puede ser eso en estos momentos, para que no vuelva a cometer la misma cagada en otra ocasión.
Hoy, sentada en mi escritorio, me repito: Déjalo en manos de Dios, Marlene... Déjalo en manos de Dios.
Por cada chiquilla que queda embarazada con sólo un estornudo, hay una Marlene más, batallando para lograr lo que más anhela.
No la hemos tenido fácil desde que Rey y yo nos casamos, hemos recibido golpe tras golpe... Sin embargo, los estamos afrontando juntos, como matrimonio, por que sabemos que hay quienes se alegrarían de vernos caer y eso nos da más fuerzas de seguir hacia adelante sin importar lo que los demás quieran.
Poder sonreír pese a todas las cosas que nos han pasado, es lo mejor que podemos hacer.
No me había enterado de tu suegro, siento mucho por no haberte dado el pésame, pero míralo así: tienes una palanca mas en el cielo para que ese deseo de tu corazón y el de tu esposo se cumplan. Fuerza! Se que es fácil decirlo pero yo se que eres fuerte y puedes seguir adelante, ademas estoy segura que las condiciones se darán pronto para recibir a tu hermoso pedazo de cielo, tengo fé en eso porque te lo mereces y se que pasara pronto. Un abrazo y sigue adelante, todo llega para quien espera con amor. Yo lo se
ReplyDeleteSigue adelante sin miedo a fracasar... A pesar de las pruebas que nos ponga Dios, siempre salimos adelante... Tu lo vas a lograr.
ReplyDeleteHe sentido ganas de llorar al leer tus lineas Marlene, lo unico que te puedo decir es que tengas fe; sabes algo que he confirmado en mi camino es que Dios nunca pone en nuestro camino obstaculos que no podamos vencer, debemos ver los golpes como oportunidades de aprender y de hacernos fuertes. Les deseo lo mejor a ti y a tu esposo en este camino juntos que Dios los bendiga y estoy segura que Dios tiene algo lindo preparado para ustedes.
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